sábado, 25 de febrero de 2017

KYUDO LA POSTURA DEL DESPERTAR (2) SATORI. IKIAI.HISHIRYO. MOSHUTOKU



La  práctica del kyudo es el secreto del kyudo. Hacer Kyudo es difícil. Pero practicando cotidianamente es muy eficaz para la expansión de la conciencia y el desarrollo de la intuición. El kyudo no libera solamente una gran energía, es una postura del despertar.

Durante su práctica no hay que querer alcanzar nada, sea lo que sea (mato, grado, superación, perfeccionamiento).

 
SATORI DESPERTAR, ILUMINACION, CALIGRAFIA DE JOSHU

Kyudo es  solo concentración sobre la postura, la respiración y la actitud del espíritu sin objetivo. En los Principios del Tiro se dice que es muy importante la postura corporal y ejercitar todas las posiciones del Hassetsu bajo el criterio de las cinco cruces: tanto en Tateyoko Jûmonji  como en  Gojû Jûmmonji. Que es muy importante mantener de manera natural la forma del cuerpo. Este cuerpo natural no es la forma que se cultiva con los malos hábitos, ni es una postura extraña desarrollada mediante una práctica equivocada, sino que es el que se revela en la estructura ósea humana correctamente formada. Este cuerpo consiste en pies, piernas, caderas, columna, cuello, vértebras, hombros, brazos, codos, manos y dedos , y otras partes más que actúan y se combinan mediante los músculos, los huesos y las articulaciones. Todos los elementos del lado izquierdo y el lado derecho del cuerpo funcionan asociados y en correspondencia mutua, obedeciendo los principios que presiden la forma natural.

La respiración desempeña un papel fundamental. El ser vivo respira, el comienzo de la vida es la respiración. Se trata de establecer un ritmo lento, poderoso y natural. Hay que practicar la respiración larga y tranquila de modo continuo y extremadamente natural. Se trata sobre todo de establecer un ritmo lento, poderoso y natural .Si se está concentrado sobre una espiración suave,larga y profunda, y la atención está centrada en la postura, la inspiración vendrá naturalmente. El aire es lanzado lentamente y en silencio, mientras que el empuje debido a la espiración desciende poderosamente sobre el vienre.Hacia el “hara”.

Hay que armonizar tanto los movimientos cortos como los largos con la respiración: Ikiai. La respiración correcta no es solo una respiración fisiológica sino que consiste en centrarse conscientemente en la respiración para acompañar armoniosamente la acción física, la respiración consciente o Kisoku. Centrarnos en la respiración y armonizarla da vitalidad a los movimientos fundamentales(taihai),estabiliza el espíritu y produce la plenitud del vigor que se convierte en la fuerza generatriz de los movimientos.

La actitud del espíritu sin objetivo (mushotoku) solo puede surgir de la respiración correcta y la respiración justa solo puede surgir de una postura correcta. El ejercicio de la respiración justa permite neutralizar y controlar la actividad mental. Al mejorar la circulación sanguínea  la corteza cerebral se calma y reposa y el flujo consciente de pensamientos se detiene, mientras que la sangre afluye hacia capas más profundas que al estar mejor regadas, estas capas se despiertan y su actividad da una impresión de bienestar, de serenidad, de calma, cercana al sueño profundo pero en pleno estado de vigilia. El cerebro primitivo se activa y se está más receptivo, se está atento en grado máximo a través de cada una de las células de nuestro cuerpo. Se piensa con el cuerpo, inconscientemente, y toda dualidad , toda contradicción queda superada, sin usar enegía.Los pueblos llamados primitivos han conservado un cerebro profundo muy activo.Al desarrollar nuestro tipo de civilización hemos educado, hemos afinado al intelecto, pero hemos perdido la fuerza, la intuición, la sabiduría ligada al núcleo interno del cerebro. Esta es la razón por la que practicar kyudo, shodo o zen es un tesoro inestimable para el hombre moderno, por lo menos para aquel que tenga ojos para ver y orejas para oir.Gracias a la práctica regular de kyudo, shodo o zazen tenemos la oportunidad de convertirnos en hombres y mujeres nuevos, volviendo al origen de la vida. Así se puede acceder a la condición normal del cuerpo y del espíritu (que son uno), comprendiendo la existencia desde su raíz.

Practicando kyudo, shodo o zazen de pie o sentado se dejan pasar las imágenes , los pensamientos, las construcciones mentales que surgen del inconsciente y del consciente, pasan como nubes en el cielo y acaban por desaparecer si n o les damos ninguna importancia.  Como sombras delante de un espejo, las emanaciones mentales pasan y se desvanecen. Así se llega a un inconsciente profundo, sin pensamiento, más allá de todo pensamiento (HISHIRYO) verdadera pureza. El Kyudo es muy simple y al mismo tiempo muy difícil de comprender y  el kyudo esconde alguna fuerza que hace que a pesar de ser tan “aburrido” continuemos y continuemos perseveran do en la práctica. Es como estar sentados en zazen no sucede nada, no pasa nada, pero se realiza todo. Para ello se requiere esfuerzo, y repetición como en la vida misma . Sentados en zazen, practicando caligrafía con el pincel en la mano o de pie con el arco y la flecha sin meta, sin objetivo, sin buscar nada, si la postura ,la respiración y la actitud son correctas nuestro espíritu está en armonía se comprende el verdadero sentido del Kyudo y de todas las cosas. Pero como dice el famoso acertijo zen aplicado al kyudo: “cuando no hay ni yo ni tu se  puede acertar, cuando no hay ni yo ni tu quien quiere acertar.”


Imagen y texto extraídos del blog de Joshu Martínez Clará:  Arte - Shodo (Caligrafia) - Kyudo (Tiro con Arco) - Tai Chi y ZaZen.  http://joshumartinezclara.balearweb.net/post/90169








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