domingo, 18 de febrero de 2018

ENCORDAR EL YUMI


Hay tres formas de encordar el yumi: utilizando un soporte fijo en la pared, con la ayuda de un compañero o sobre el suelo.




Encordar el yumi con un soporte fijo en la pared




Soporte de pared para encordar el yumi





El arquero coloca el lazo del tsuru (cuerda) en el urahazu (extremo superior del yumi). A continuación apoya el urahazu en el soporte de la pared. Sujeta el nigiri (empuñadura del arco) con la mano izquierda sin doblar el brazo. Con la mano derecha flexiona hacia arriba la pala inferior del yumi y la apoya sobre el muslo derecho. Finalmente, coloca el lazo inferior del tsuru en el motohazu (extremo inferior del yumi).






Ver el minuto 4:28 



Encordar el yumi con la ayuda de un compañero







La misma metodología utilizada con el soporte en la pared. En este caso el compañero sujeta el urahazu con una mano.


Encordar el yumi sobre el suelo 





El arquero apoya la rodilla izquierda sobre el suelo. Coloca el lazo del tsuru (cuerda) en el urahazu (extremo superior del yumi) y apoya el  urahazu en el suelo. Sujeta el nigiri (empuñadura del arco) con la mano izquierda sin doblar el brazo. Con la mano derecha flexiona hacia arriba la pala inferior del yumi y la apoya en el muslo derecho. Finalmente, coloca el lazo inferior del tsuru en el motohazu (extremo inferior del yumi).








lunes, 29 de enero de 2018

TENOUCHI


Tenouchi. Es el método para coger el arco de kyudo con la mano izquierda.
El dedo índice puede estar flexionado o extendido pero nunca inclinado hacia abajo.
No se debe separar el dedo medio del interior del pulgar.
Acercar la base del pulgar a la base del meñique.
























Inagaki Genshiro - Tenouchi












jueves, 25 de enero de 2018

ARQUERÍA JAPONESA. POR E. GILBERTSON Y ELIZA SCIDMORE





SHINDEN EDICIONES



La arquería fue una de las disciplinas más importantes y relevantes del entrenamiento del samurái pero, en realidad, poco se ha escrito sobre ella, no solo en nuestro idioma sino también en cualquiera de los idiomas occidentales.

En este libro tenemos la oportunidad de presentar al lector dos textos de principios del s. xx que ya en aquel entonces intentaban remediar esa falta bibliográfica del tema. Se trata de dos artículos escritos, uno, por E. Gilbertson y, el otro, por Eliza Scidmore, ambos miembros de la Japan Society y grandes expertos y conocedores de las tradiciones japonesas.

Los artículos fueron publicados en las actas de la Sociedad en  1900 y 1904 respectivamente. El artículo de Gilbertson profundiza en las leyendas e historias sobre los arcos y sus arqueros, además de explicar el tipo de puntas de flecha que se solían utilizar. Por su parte, Eliza Scidmore se centra en el análisis de todas las tipologías de puntas de flecha que podían ser usadas por los arqueros japoneses y qué tipo de utilidad tenía cada una de ellas.

Ambos textos, a pesar de ser escritos hace más de cien años nos proporcionan una información novedosa y difícil de encontrar en cualquier publicación actual occidental. Es por este motivo que encontramos valiosa su publicación ya que nuestro propósito es siempre poner al alcance de nuestros lectores materiales interesantes para su estudio y que, quizás, han quedado un tanto olvidados en el devenir del tiempo.

Para todos aquellos amantes de las tradiciones del samurái, en estos textos tendrán la oportunidad de conocer un poco más de su idiosincrasia gracias a entender qué papel fundamental jugaron estas armas, los arcos y las flechas, en la vida e historia de los guerreros samurái.

Fernando Aixa, Editor







sábado, 13 de enero de 2018

CALENTADOR DE TSURU


Elaboración, paso a paso, de un calentador de tsuru (cuerda del arco de kyudo) a partir de un tsuru estropeado.

Extraído de la página de Kotaro.

https://ameblo.jp/nemurimarushin/entry-11480212592.html






















lunes, 4 de diciembre de 2017

Nerai (Apuntar)



En la máxima apertura (kaila flecha debe quedar orientada en línea recta hacia el centro de la diana. Con los ojos abiertos se apunta al centro de la diana por encima del puño (a la izquierda del arco).




En kai la flecha se sitúa horizontal y paralela a la línea de los hombros, aproximadamente a la altura de la comisura labial (puede variar un poco dependiendo de la longitud del cuello del arquero). La altura de los hombros y los codos son la base para la apertura equilibrada de los dos brazos.

































sábado, 2 de diciembre de 2017

La escuela de Haru





 LA ESCUELA DE HARU

Flavia Company y Luciano Lozano FRAGMENTA EDITORIAL, SLL


Haru da la señal. Comienza la danza de movimientos para colocarse del modo adecuado. Las piernas, los hombros, la mirada, las manos, el arco. Relajación, concentración, observación. Todos respiran a la vez, con la pausa necesaria para mantener la calma. Nada los distrae. Ni el vuelo de las aves ni el balanceo de las ramas de los árboles más próximos.

A la vez, como una sola, las cuatro flechas salen volando rumbo a su destino, como pronto harán los alumnos al marcharse del dojo.




A través de nueve episodios centrados en disciplinas orientales como el origami, la caligrafía, el taichí , la meditación, la jardinería, la limpieza, el juego, el silencio o el tiro con arco, el libro recorre cinco años de aprendizajes en un dojo, una escuela de inspiración japonesa que tiene como a objetivo el crecimiento interior de los alumnos, a quien preparan para encarar la vida como una continuación de su crecimiento y del aprendizaje. La historia transcurre a través de la mirada de Haru, la profesora. El libro está basado en la protagonista de la novela Haru, de la misma autora, que toma ahora el personaje para extraer la esencia de los enseñamientos y hacer con ellos un cuento infantil, después de que el libro original haya tenido una gran acogida entre los lectores catalanes. El ilustrador tiene un conocimiento profundo de la cultura japonesa y plasma con una gran fidelidad cada una de las escenas.




sábado, 21 de octubre de 2017

LA PARÁBOLA DE LA FLECHA ENVENENADA







Buda aconsejaba a sus discípulos que no desperdiciaran su tiempo y energía en especulaciones metafísicas. La vida es tan corta que no debía gastarse en interminables especulaciones que no nos acercan a la verdad.


Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos querían que le tratara un médico, pero el negó, diciendo que antes quería conocer el nombre del arquero que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de nacimiento. También quería saber si este hombre era alto, fuerte, si tenía la tez clara u oscura, qué tipo de arco le había utilizado, si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda, si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real, si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, curvo o de adelfa. Finalmente el hombre murió sin conocer las respuestas.

Majjhima Nikaya, colección de textos atribuidos a Buda que forman parte del Canon Pali.