domingo, 13 de diciembre de 2015

LA POSTURA (Las lecciones de Dürkheim. Jacques Castermane. Ediciones Luciérnaga. Barcelona. 1988.)




Para muchos, la gran pregunta es: ¿cómo eliminar los pensamientos, las imagenes? Se puede superar la distracción con la concentración en otra cosa. Creo, en verdad, que, en la medida en que nos esforzamos por conseguir una buena actitud, tenemos bastante que hacer. Y creo también que esto es siempre necesario. Ante todo, hay que ponerse en orden, es decir, en el orden que nos vuelve capaces de realizar la transparencia que buscamos. Hay tres cosas que considerar:

1. Que la postura dependa del centro de gravedad.

2. Liberar la respiración de esa tendencia a hacerla demasiado alta y demasiado superficialmente.

3. Buscar el equilibrio entre tensión y distensión, lo que tiene inmensa incidencia en la ubicación del punto de gravedad y en la respiración.

Si ante todo controlamos la postura, todo lo que se refiere a la vertical, la tensión justa la relajación de la cabeza a los pies y sí por último, controlamos la respiración... ¡tenemos bastante que hacer!
 
Esta concentración en un objeto comienza, después de un cierto tiempo, a concentrarse sobre nosotros, por así decirlo. Es entonces cuando la respiración, que era el objeto de nuestra atención, se convierte en sujeto ¡ y nos sentimos respirados por la respiración!




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